Central Patache

Central Patache es una termoeléctrica a carbón, que operará con una unidad de 110 MW de potencia y utilizará carbón bituminoso como combustible. El proyecto comienza con la descarga del carbón en Puerto Patache, continúa con el transporte del combustible en camiones hasta la cancha de acopio y su posterior envío por correa transportadora a las calderas.

Al igual que con la Central Pacífico, desde el ingreso de este proyecto al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) ha existido un rechazo por parte de la ciudadanía a su aprobación, lo que la ha llevado desarrollar múltiples actividades de resistencia para evitar su instalación en las costas de Iquique.

En mayo del 2011 el proyecto es aprobado por la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) de la región. A través de diversas manifestaciones, la ciudadanía expresó su descontento por la aprobación de esta termoeléctrica. Al respecto, los habitantes indican que la zona norte del país es propicia para generar energía solar u eólica, pero que las empresas no están dispuestas a realizar la inversión que se requiere.

A comienzos de septiembre de 2012, el Comité de Ministros, presidido por la ministra de Medio Ambiente, María Ignacia Benítez, dio luz verde al proyecto termoeléctrico, luego de que se rechazaran los recursos de reclamación interpuestos por la Junta de Vecinos Caleta Chanavaya y la de Caleta Chanavayita al Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de la Central Patache. Los vecinos del sector, argumentaban la puesta en riesgo de los caladeros de pesca histórica y pesca artesanal en la zona de Patache. El proyecto, que pretende proporcionar energía al Proyecto Minero Collahuasi- impulsado por la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi- recibió como única indicación para continuar su funcionamiento la instalación de estaciones de control y monitoreo de aguas en sus dependencias. Las organizaciones ambientalistas se han mantenido en alerta por el impacto que esta central, y la central Pacífico (aprobada también por el Comité) tendrían en los organismos marinos y en la afectación del shock térmico sobre el medio marino costero, pues ambas termoeléctricas emplean sistema de desulfuración de gases por medio del uso de agua de mar. Ante la resolución, los habitantes de Iquique se manifestaron en una protesta en contra de la aprobación de las dos centrales.

A finales de septiembre de 2013, la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) formuló cargos en contra de la central Patache, por faltas graves y por incumplimientos de su Resolución de Calificación Ambiental (RCA), arriesgando una multa de hasta 5.000 UTA, la paralización de sus operaciones o la revocación de su RCA. La entidad reguladora afirma que Patache habría excedido la capacidad de almacenamiento de carbón en las canchas de acopio de la central, a la vez que éstas no contaban con muros o mallas que contuvieran la dispersión de polvo; las piscinas decantadoras de cenizas excedían la capacidad autorizada; y se encontraron restos de animales succionados por las tuberías.

En noviembre de 2013, y a un mes de la formulación de cargos en contra de la termoeléctrica por parte de la SMA, la empresa Celta –filial de Endesa- presentó un plan de cumplimiento ambiental para subsanar los problemas detectados y evitar la multa, el cual fue analizado por la autoridad ambiental.

Energía

No


EIA

Aprobado

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