Pascua Lama

Pascua Lama es un proyecto minero binacional y consiste en desarrollar un yacimiento de minerales de oro, plata y cobre para obtener metal doré (oro-plata) y concentrado de cobre, ubicado a más de 4.000 metros de altura en la frontera de Chile con Argentina. El proyecto considera obras y operaciones en ambos países.

Este proyecto es llevado por la Compañía Minera Nevada S.A. en Chile, y Barrick Exploraciones Argentina S.A. y Exploraciones Mineras Argentinas S.A, pertenecientes a la canadiense Barrick Gold. Su vida útil es de 20 años con una inversión estimada en 950 millones de dólares, esperando producir anualmente 5.000 toneladas de concentrado de cobre, 615.000 onzas de oro y 18,2 millones de onzas de plata.

En Chile, el proyecto necesitará un botadero de estéril, un chancador primario, un complejo de mantención de equipos de mina y polvorín para el almacenamiento de explosivos. En Argentina se desarrollará una porción menor del rajo y se construirá un botadero de estéril, las instalaciones de la planta de procesos, un tranque de relaves, los campamentos de construcción (para 4.000 personas) y operación (para 1.000 personas), además de un aeródromo. Habrá accesos terrestres desde cada lado de la frontera, en Chile el acceso será por Vallenar, a través del camino que une la ciudad con la localidad de Alto del Carmen.

En 1996, Barrick Gold adquirió terrenos en Chile, instaló barreras bloqueando caminos públicos y anunció el proyecto Mina Pascua. Al mismo tiempo, la empresa realiza lobby con los gobiernos de Chile y Argentina para diseñar un tratado fronterizo que permita este proyecto binacional, el que se concreta el año 1997 con la firma del Tratado sobre Integración y Complementación Minera y en 1999 con el protocolo que lo complementa. El 2000 se presenta el primer Estudio de Impacto Ambiental (EIA), donde se omite la existencia de glaciares, los que serían removidos para construir el rajo de la mina.

Por su parte, la comunidad advierte el peligro que representa el proyecto para los glaciares Toro 1, Toro 2 y Esperanza, para el embalse Santa Juana y para los valles del Carmen y del Tránsito. Además, denuncia que la operación minera dañaría irreversiblemente la vida del pueblo diaguita que habita la zona de explotación.

El 2001 se aprueba el EIA con la condición de que se cuente con un plan de manejo de los glaciares. El año 2004 se presenta un EIA de ampliación, entregando la CONAMA las observaciones del caso. En 2005 la Junta de Vigilancia del Río Huasco firma un acuerdo con la empresa, provocando conflictos y división en la comunidad que se resistía a la minera. Al año siguiente la COREMA aprueba la ampliación de la mina. Tras la aprobación del Proyecto Pascua Lama hubo protestas a lo largo del territorio nacional, con masivas concentraciones en Santiago.

El 2007, el MOP creó la Unidad de Glaciares en la Dirección General de Aguas (DGA) para monitorear las reservas de agua dulce. En esa misma época, la minera se ve enfrentada a problemas de orden presupuestario, diferencias tributarias entre Chile y Argentina, y temas administrativos y legales que posponen las obras.

El 2010, la COREMA sanciona a Barrick Gold, a partir de la denuncia realizada por la DGA y la Dirección Regional de Salud, por irregularidades en el proyecto minero. Si cumple los plazos anunciados, la puesta en marcha de la mina será en 2012 y el inicio de la producción en 2013.

Durante los años 2013 y 2014, como resultado de una estrategia de habitantes y organizaciones sociales, se han concretado una serie de denuncias, reclamaciones, fiscalizaciones y demandas en la nueva institucionalidad ambiental chilena.

En mayo del año 2013, la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) aplicó una multa de US $16, 4 millones a Barrick Gold por incumplimientos en el proyecto, paralizando las obras mientras la empresa no ejecute el sistema de manejo de aguas acorde a lo previsto en su RCA. Con objeto de evitar daños al medio ambiente, la SMA también instruyó a la minera la construcción de obras de captación, transporte y descarga al estanque de sedimentación. Dichas obras serían transitorias, mientras se implementaban las definitivas.

A fines de septiembre del año 2013, la Tercera Sala de la Corte Suprema ratificó el fallo de la Corte de Apelaciones de Copiapó, que obligó a suspender las faenas del proyecto minero Pascua Lama. Si bien la duración de la suspensión dependía del cumplimiento de una serie de medidas medioambientales, el vicepresidente de Barrick Gold Sudamérica, Eduardo Flores, anunciaba que la paralización sería indefinida por decisiones económicas del proyecto.

Frente a este panorama, en febrero del año 2014 se dieron a conocer los resultados de un informe preparado por una comisión especial- creada a instancias del Congreso chileno en mayo del año 2013 a solicitud de 56 diputados- para analizar e investigar los efectos ambientales de la iniciativa minera, sus impactos en las comunas aledañas, el cumplimiento de la normativa ambiental vigente, las resoluciones aprobadas, y las responsabilidades futuras de las entidades fiscalizadoras involucradas. Pese a que el informe acreditó la existencia de incumplimientos graves a la normativa ambiental, certificó su funcionamiento y fue aprobado por 10 votos a favor y 2 en contra, no pidiendo cancelar la Resolución Calificadora Ambiental del año 2006. La revocación de esta última sólo tendría lugar si es que la empresa reincidía en incumplimientos posterior a la implementación de las medidas impuestas por las autoridades. Asimismo, descartó aplicar el Convenio 169 de la OIT, la Política y Estrategia Nacional de Glaciares, la modificación al reglamento del Servicio de Evaluación Ambiental referida a los glaciares y la modificación al reglamento de caudales ecológicos de la Dirección General de Aguas, sosteniendo que dichas normas aún no entraban en vigencia cuando el Estado autorizó el proyecto.

En marzo del año 2014, el Segundo Tribunal Ambiental resolvió anular la sanción con que la SMA había multado al proyecto, ordenándole rehacer la resolución sancionatoria, rechazando con ello los criterios utilizados por la institución que había agrupado las 22 infracciones cometidas para establecer las sanciones. La entidad fiscalizadora, finalmente, tomó 19 de ellas y confirmó sólo dos incumplimientos, los que sumados a las tres restantes dieron como resultado una multa de US $14,2 millones.

En mayo del año 2014, el tribunal ambiental de Santiago resolvió el envío a la Corte Suprema del recurso de Casación interpuesto por Minera Nevada Spa, titular de Pascua Lama y filial de Barrick Gold, contra la sentencia del Tribunal Ambiental que en marzo del mismo año había ordenado a la SMA sancionar por separado cada una de las infracciones cometidas por el proyecto a la RCA y no agrupadas, como lo hizo la sentencia sancionatoria dictada por el organismo fiscalizador en mayo del año 2013.

Para esa misma fecha, y alineándose con los estándares del Convenio 169 de la OIT, Pascua Lama sostuvo el acuerdo de intercambio de comunicación e información con 15 de las 18 comunidades indígenas diaguitas del valle del Huasco, luego de una larga batalla judicial emprendida por estas en contra de Barrick Gold, acusando contaminación de cursos de agua en la Cordillera de los Andes y destrucción de glaciares esenciales para su subsistencia. Dicho acuerdo, que permitía a las comunidades conocer a través de sus representantes el proyecto, le permitiría a la minera reanudar el proyecto aurífero que se encontraba paralizado.

En diciembre de año 2014, la Corte Suprema rechazó el recurso de casación interpuesto por la empresa minera en mayo del mismo año, para anular la multa a Pascua Lama.

En marzo de 2015, un informe planteaba que la empresa habría destruido con conocimiento glaciares de la zona. Pequeños agricultores de Alto del Carmen y el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA) sufrieron un revés luego de que el Tribunal Ambiental de la capital rechazara la acción de reparación ambiental interpuesta a la compañía Minera Spa, titular de Pascua Lama. El recurso presentado señalaba el daño a los glaciares Toro 1, Toro 2 y Esperanza, y además por la extensión de la cuenca del Río Toro. Pese a ello, el tribunal realizó un análisis técnico recabando antecedentes probatorios que comprobaban que no se había dañado ni alterado la tendencia histórica de pérdida de masa de los cuerpos de hielo. Pues aunque se determina que ha existido ocurrencia de emisiones atmosféricas de material particulado sedimentable y una mayor cantidad de ´polvo mayor en las superficies de los glaciares- atribuible al proyecto- el organismo aseguró que el impacto no sería la causa de la disminución de la masa de los cuerpos de hielo ni de la reducción en la disponibilidad de recursos hídricos. De igual forma, el tribunal invitó a la firma a tomar previsiones ante eventuales desprendimientos de hielo y a transparentar su información.

En abril de 2015, la Superintendencia del Medio Ambiente informó dos decisiones respecto a Pascua Lama. Primero, indicó la reapertura del proceso sancionatorio concluido en mayo de 2013 cuando se multó a la empresa por incumplimientos de la RCA, asociados al sistema de manejo de aguas. La autoridad obedeció lo instruido por el Tribunal Ambiental, ratificado por la Corte Suprema, devolviendo el caso al momento previo a las sanciones. Así, deberá recalificar los 22 cargos que en 2013 había agrupado en 5, y aplicar sanciones en forma separada para cada uno de ellos (uno gravísimo, cuatro graves y el resto leves). Y segundo, la SMA detectó 10 incumplimientos adicionales (uno gravísimo, tres graves y el resto leves) que también serán parte del proceso sancionatorio.

En mayo de 2015, la SMA pidió peritajes para reevaluar daños irrecuperables, revisándose el impacto de un alud que en 2013 afectó a vegas andinas, tema clave en el proceso de rehacer la sanción contra Barrick Gold. Durante ese mismo mes, la empresa solicitó a la SMA acotar multas por el proyecto Pascua Lama.

Minería

No


EIA

Aprobado

EIA

Aprobado