Proyecto minero Refugio

En 1994 fue aprobado por la Comisión Regional del Medioambiente de la región de Atacama el Estudio de Evaluación Ambiental del Proyecto Minero Refugio, y en 1996 comienza a funcionar.

Aunque cerró sus operaciones el 2001, sus propietarios anunciaron su reapertura mediante el reacondicionamiento de sus infraestructuras y equipos, incrementando su capacidad a 40 KTPD de mineral, para producir unas 230 mil onzas de oro en metal doré.

En el año 2010 la minera presentó una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para la modificación del proyecto Refugio, con la finalidad de aumentar la capacidad de extracción y tratamiento del mineral extraído.

Dentro de este proyecto, el factor hídrico juega un rol fundamental. Debido a la crisis que vive la región en este sentido, las autoridades regionales y los ejecutivos de la compañía manifestaron su preocupación e intención de trabajar en conjunto para buscar la manera de ejecutar proyectos mineros, pero resguardando el recurso hídrico y hacerlo sustentable. Dentro de estas alternativas se ha mencionado la instalación de una planta desaladora de agua como la opción más viable.

Entre las acciones realizadas por la comunidad afectada se encuentra la visita al Intendente regional, realizada por una delegación colla y acompañada por el Diputado Antonio Leal. La intención era solicitar un encuentro con la Compañía Minera Maricunga, a quienes acusan de graves atentados contra el medioambiente y su hábitat. Es importante señalar que estas comunidades recibieron tierras del Estado y, con ellas, la garantía de poder realizar actividades agrícolas y ganaderas en la zona. Sin embargo, se sienten perjudicados por la contaminación de las aguas y la destrucción de pastizales, así como por la pérdida de animales producto del paso de vehículos a alta velocidad.

Las familias afectadas –que serían unas 25- solicitan firmar un protocolo con la empresa Maricunga, de modo de obligar a la minera a cumplir sus compromisos, sobre todo en relación con la mortandad de animales, el exceso de polvo y contaminación en general.

En septiembre de 2013, la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) presentó cargos en contra de la empresa Maricunga por incumplimientos leves y graves en su Resolución de Calificación Ambiental (RCA). Asimismo, se detectó la ejecución de obras no contempladas en las RCA aprobadas por la autoridad ambiental, incluidas en los proyectos presentados por la firma en 2003 de modificación de las operaciones. En octubre del mismo año, la empresa presentó un programa de cumplimiento para la solución de las falencias identificadas, el cual fue rechazado por la SMA por no cumplir con las exigencias legales ni permitir una fiscalización adecuada.

En febrero de 2014, y luego de un año de investigación tras haber recibido una denuncia por parte del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de Atacama, la SMA aplicó una multa de 5.122 UTA al proyecto minero Refugio por incumplimientos de condiciones impuestas en la RCA. En el expediente de sanción, se señala que el proyecto ha sometido a tramitación ambiental al menos ocho modificaciones a la propuesta inicial, desde comienzos de la década pasada, para optimizar operaciones y aumentar la capacidad de producción. Asimismo, la SMA señala que las instalaciones ya construidas que conforman la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), en actual calificación, constituyen una infracción, pues no cuentan con la debida RCA que los autorice. La existencia de la sanción no implicó la paralización de las operaciones de la iniciativa minera.

En junio de 2014, el Tribunal Ambiental de Santiago acogió el reclamo impuesto por la Compañía Minera Maricunga contra la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), dejando sin efecto la sanción que ésta impuso contra el proyecto minero Refugio. La nulidad consecuencial dejó sin efecto, también, los actos realizados por la SMA entre diciembre de 2013 (fecha que motivó la primera reclamación de la minera) y enero de 2014 (fecha de la resolución que puso término al procedimiento sancionatorio). La minera interpuso dos reclamaciones ante el Tribunal Ambiental de Santiago, ante las dos resoluciones emitidas por la SMA, argumentando infracciones constitucionales y legales al derecho de defensa, al proceso y a los principios que informan los procedimientos administrativos.

En mayo de 2015, nuevamente la SMA levantó cargos en contra de la Compañía Minera Maricunga, debido a incumplimientos de las condiciones establecidas en la RCA del proyecto, los que habrían generado afectación de vegas alto-andinas, en específico, el desecamiento de al menos 70 hectáreas de humedales ubicados en el Complejo Lacustre Laguna del Negro Francisco y Laguna Santa Rosa, y la disminución del nivel freático en la cuenca Pantanillo-Ciénaga Redonda. Al ser una falta considerada como grave, la firma arriesgaba una multa de hasta 10.000 UTA, la clausura temporal o definitiva y la posible revocación del permiso ambiental. La compañía contaba con un plazo de 10 días para acogerse a un programa de cumplimiento, y 15 días para presentar descargos. La empresa manifestó públicamente su compromiso con el manejo ambiental y responsable, y sus esfuerzos para contribuir a la solución de las resoluciones emitidas por la SMA, para evitar poner en riesgo la continuidad del proyecto.

Minería

No


EIA

Aprobado

EIA

Aprobado