Central termoeléctrica Cruz Grande

Termoeléctrica Cruz Grande ingresó al Sistema de Evaluación de impacto Ambiental en junio del año 2008. El Proyecto tiene como objetivo el desarrollo de una central térmica con dos unidades generadoras de 150 MW cada una que utilizará carbón bituminoso y sub-bituminosos como combustible, un terminal para la descarga del carbón, canchas de acopio del mismo y un depósito para la disposición final de las cenizas resultantes del proceso, con una inversión estimada de cuatrocientos sesenta millones de dólares. El principal insumo de la central será carbón bituminoso y sub-bituminoso y/o mezclas de ambos. El proyecto contempla asimismo instalaciones anexas tales como: planta desaladora y desmineralizadora, sistema de aducción y descarga de agua de enfriamiento, canchas de acopio de carbón. El proyecto se localizaría en las cercanías de la reserva marina Punta de Choros, e isla Damas, donde está ubicada donde está ubicada la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt.

Luego de una serie de observaciones realizadas al EIA, la empresa solicitó una extensión del plazo para su tramitación hasta marzo del 2011, con el fin de responder a los requerimientos que el comité regional hizo a su presentación al sistema de impacto ambiental.

Desde que se anunció la instalación de la termoeléctrica, vecinos y pescadores han cortado la carretera a la altura del camino a Los Choros, en el kilómetros 540, en señal de protesta. Además, han enviado diversas cartas a la Corema de Coquimbo, donde argumentan, con el apoyo de información técnica, la peligrosidad para el ecosistema que supondría la construcción de la termoeléctrica.

El 31 de marzo de 2011 la Corema de Coquimbo debía proceder a calificar ambientalmente el proyecto. Sin embargo, días antes CAP presenta a la autoridad ambiental una carta de desistimiento del proyecto.

A lo largo del proceso, las principales denuncias tienen relación con el deterioro del medioambiente. Esto, principalmente debido a dos situaciones, la primera dice relación con la contaminación del aire a partir de material particulado que provocará, y la otra, se conecta con contaminación del mar y cambios en su temperatura. Esto último debido a que en el proceso se utiliza agua de mar para enfriar los mecanismos que producen la energía; luego esto es devuelta al mar con, en promedio, 10 grados más, lo que provocaría un desastre ecológico. Pero también, son los niveles de químicos anti-fouling, que junto con el aumento de la temperatura, produciría la muerte del recurso loco en cuatro semanas, según la opinión de un experto en ambientes marinos. A esto hay que agregar que en el proceso de succión que se realiza del agua de mar, también se atrae fauna marina, que muere en el proceso.

Estos efectos en el mar tendrían una incidencia negativa en la actividad pesquera artesanal como en la actividad turística, ambos sectores económicos sobre los que se asienta la zona. También está en cuestionamiento el destino de la energía que se producirá, que finalmente será para suministrar electricidad a sus yacimientos de hierro pertenecientes a su filial Compañía Minera del Pacífico.

El año 2010, Oceana presentó a las oficinas regionales del Ministerio del Medioambiente de Coquimbo y Atacama una propuesta para crear un Área Marina Costera Protegida de Múltiples Usos en la comuna de La Higuera y comuna de Freirina. La propuesta fue fruto del trabajo que Oceana realizó con apoyo de investigadores de la Universidad Católica del Norte y del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas –Ceaza-, y de las tres expediciones científicas submarinas que la ONG realizó en el área que propone proteger.

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No


EIA

Desistido

EIA

Desistido