Central termoeléctrica Farellones

En septiembre de 2007, Termoeléctrica Farellones presenta EIA. La finalidad de este proyecto es asegurar el suministro y contener los costos para las 4 divisiones de CODELCO: EL Salvador, Andina, Ventanas y El Teniente que actualmente consumen cerca del 15% de la energía que proporciona el Sistema Interconectado Central.

El proyecto de 1.200 millones de dólares tenía una vida útil estimada en 50 años, y se había considerado su entrada en operación para abril de 2012. Se construirían dos turbinas con una capacidad de generación de 800 MW a base de carbón el cual sería ingresado por mar a un puerto que construiría una empresa oferente. El muelle contempló una construcción capaz de sostener el arribo de naves de 75 a 125 mil toneladas de carbón.

El principal reparo a este proyecto tiene que ver con la ubicación de la termoeléctrica, porque éste se encuentra “corriente arriba” de la Reserva Marina Islas Choros y Damas y de la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, que entre otros puntos, alberga 80% del total de estas aves existentes en el mundo y que se encuentran en peligro de extinción. Según la comunidad, que se encuentra en contra de la construcción de la planta, ésta generará contaminantes que en el aire recorren largas distancias generando efectos nocivos sobre la salud de la población y lluvia ácida, que afecta las actividades agrícolas, la ganadería y los recursos hidrobiológicos. Todas estas descargas al ambiente no serán retenidas por los mecanismos de control que la termoeléctrica presenta en el estudio de impacto ambiental, y constituye contaminación ambiental que no será mitigada ni compensada. Especialistas del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) que objetan la instalación de la central en Totoralillo Norte han denunciado que la extracción de millones de metros cúbicos de agua de mar para los sistemas de enfriamiento de las calderas y para la desulfurización de los gases que será retornada al mar como residuo industrial, líquido a mayor temperatura. Esto podría generar cambios en las tasas de crecimiento, conducta y fecundidad de diversas especies, lo que a mediano plazo podría afectar el tamaño de las poblaciones y el funcionamiento del ecosistema. Representa una absorción de 40 metros cúbicos por segundo de agua de mar, lo que significa que en un año y medio se eliminarán huevos y larvas en un volumen de agua equivalente a la Bahía de Tongoy.

Los pescadores de la caleta Totoralillo Norte negociaron con la empresa Codelco, aceptando una compensación económica, facilitando a la empresa seguir con su solicitud de la concesión marítima que necesita para poder operar. En el sector existen áreas de manejo, que los pescadores estaban dispuestos a desafectar para que la empresa pudiera tener la concesión. Si esto no sucedía, debía buscar un emplazamiento alternativo. La respuesta de los pescadores a esta negociación fue que Bienes Nacionales los obligó a negociar, pues viven en terrenos que no les pertenecen legalmente.

Diputados de la Bancada Verde visitan la Comuna de la Higuera para exponer su negativa a la instalación de termoeléctricas en la comuna.

El día 17 de noviembre del 2008 la Comisión Regional de Medio Ambiente tenía considerado entregar la calificación ambiental del proyecto Termoeléctrica Farallones, sin embargo se presenta una carta enviada por el representante legal de la termoeléctrica donde solicita el retiro del proyecto del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. Según la empresa, para Codelco es más importante que la comunidad no tenga dudas respecto de la calidad técnica y ambiental del proyecto.

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Desistido

EIA

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