Fundición Ventanas

La construcción de Fundición Ventanas se inició a fines de 1950 y fue inaugurado en 1964. Se eligió ese emplazamiento debido a la disponibilidad de agua y cercanía con los puertos de Quintero y Valparaíso para el embarque de sus productos, y dada su relativa equidistancia con los centros y proyectos mineros de esa época. La compañía, que en un primer momento pertenecía a la Empresa Nacional de Minería (ENAMI), se traspasa a Codelco. En 1993, el sector donde se emplaza la empresa, se convirtió en la primera zona saturada del país por la alta presencia de dióxido de azufre (SO2), anhídrido sulfuroso (SO) y material particulado (PM10).

Durante años vecinos del sector han responsabilizado a la empresa por afectar negativamente la salud de las personas a raíz de la emisión de metales pesados al ambiente. El 23 de marzo del 2011, diversos alumnos del sector La Greda en la localidad de Puchuncaví, presentaron signos de intoxicación por emanación de gas tóxico proveniente de la Fundición y Refinería Codelco Ventanas.

El 30 de marzo de 2011, la Segunda Sala de la Corte de Apelaciones de Valparaíso determinó detener las faenas de la fundición Ventanas de Codelco, tras acoger la orden de no innovar adjunta en el recurso de protección presentado por el Consejo Ecológico de Puchuncaví y la Asociación de Ex Funcionarios de la empresa en contra de la estatal por la intoxicación que sufrieron 150 alumnos de la Escuela La Greda. Producto de esta situación el Ministerio de Educación decretó el cierre temporal de la Escuela La Greda.

El 26 noviembre de 2011, el Ministro de Salud, Jaime Mañalich, sostiene reunión con la empresa donde señaló que si ésta no otorga garantías respecto que no vuelvan a ocurrir episodios de contaminación, la fundición tendrá que cerrar. Se acordó que el recinto seguirá operando hasta contar con las medidas definitivas simulando una condición ambiental crítica. Junto a la ministra de Medio Ambiente y el Seremi de Salud de la V Región, aseguraron que la Ventanas disminuirá a un nivel de producción que sea suficiente para proteger a la ciudadanía.

El 10 de junio de 2012 la empresa anuncia que invertirá US$ 170 millones para disminuir sus emisiones de gases SO2 (dióxido de azufre) y material particulado en un 33%. Las medidas se aplicarán luego de las observaciones realizadas por el Ministerio de Salud, tras las intoxicaciones que afectaron a habitantes de La Greda. El mismo año el Ministerio de Salud realizó una investigación, que derivó en un sumario sanitario de la Seremi de Salud V Región, donde se responsabilizó a Codelco sancionando con la máxima multa de 1.000 UTM, por el desastre tóxico.

En junio de 2013 organizaciones ambientalistas denuncian a la SMA que la empresa no disponía de datos asociados a monitoreo de la calidad del aire. En octubre del mismo año, las comunidades y Fundación TERRAM elaboran informe denunciando negligencia por parte de la empresa en materia ambiental. En este contexto, el Servicio Médico Legal acredita presencia de metales pesados en la sangre de funcionarios fallecidos que desarrollaran labores en refinería, argumentando posible incidencia en la causa de muerte.

El Segundo Tribunal Ambiental inicia en octubre de 2014 un proceso sancionatorio contra Refinería Ventanas, indicando la exclusión en el EIA de los sectores de botaderos y disposición de elementos de seguridad, lo cual podría provocar afección a las personas. En junio de 2015, el Ministerio del Medio Ambiente elabora un estudio en el cual se indica alta concentración de metales pesados en sectores aledaños a las operaciones de la compañía.

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