Dunas de Concón

En 1993, debido a la creciente necesidad de proteger el medio ambiente, el gobierno del Presidente Patricio Aylwin firmó el Decreto Supremo 481, que decreta como Monumento Nacional a 50 de las hectáreas que formaban parte del denominado Campo Dunar de Concón. Sin embargo, ese mismo año, cediendo a presiones de la familia Sosa, propietarios del terreno, deshicieron el decreto dejando sólo 12 hectáreas protegidas. Ello, permitió que los propietarios de los terrenos no protegidos proyectaran la construcción de edificios de departamentos en las dunas, por el alto valor de éstos y su ubicación contigua a centros turísticos.

En 2011, la Sociedad Urbanizadora Reñaca Concón S.A. (Reconsa), dueña de las 21 hectáreas del campo dunar protegidas, decidió cerrarlas al libre acceso del público, además interpuso un recurso de protección de su derecho a la propiedad ante la Corte de Apelaciones de Valparaíso. Esto, desató una gran polémica entre los vecinos de Concón. Los habitantes del lugar iniciaron una serie de protestas ciudadanas, recolección de firmas y presentación de documentos en que la empresa Reconsa renunciaba en el año 1994 a cualquier tipo de acción indemnizatoria en el caso de expropiación de la dunas, emplazada en la zona comprendida como santuario de la naturaleza

El 29 de diciembre de 2011 la Corte de Apelaciones decidió no innovar en cuanto al cierre perimetral del santuario, hasta que no se resolviera el recurso de protección. Otro recurso de protección se interpuso contra la empresa, buscando impedir el cierre de las dunas.

En enero de 2012 la Corte de Apelaciones de Valparaíso rechazó el recurso de protección que presentó la empresa Reconsa para dejar sin efecto el decreto que paraliza la construcción de obras en el sector de la duna Mayor en Concón. En julio del mismo año, el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, recibió en La Moneda a la agrupación Duna Libre. En la reunión el secretario de Estado dijo que el gobierno se comprometería en agilizar la denominación de las 44 hectáreas que el movimiento ciudadano pide que se estipulen, con el fin de que la empresa Reconsa no aumente sus áreas de construcción de proyectos inmobiliarios.

El 28 de julio de 2012, la Corte Suprema confirmó la prohibición para realiza cualquier obra de construcción en el lugar, debido a la inexistencia de un EIA por parte de la empresa. Dicha decisión conllevó la paralización de una serie de proyectos que pretendían llevarse a cabo en el lugar. En noviembre del mismo año la Corte Suprema anuló un permiso de edificación que había sido otorgado en 1996 por la Dirección de Obras de la Municipalidad de Viña del Mar a la Inmobiliaria Costa de Montemar S.A, que proyectaba la construcción de dos torres en la comuna.

En mayo de 2013, la Corte Suprema acogió el recurso presentado por organizaciones ciudadanas de la región y decidió suspender la construcción del Hotel Punta Piqueros, colindante al Santuario de la Naturaleza de las Dunas de Concón. El fallo, celebrado por la comunidad, marcaría un precedente en la forma en la cual se evalúan los impactos y en que se tramitan obras de este tipo.

En julio del año 2015, Juan Ignacio Soza, gerente general de Reconsa, manifestó que la solicitud del alcalde de Concón, Oscar Sumonte, de expropiar los terrenos del campo dunar que actualmente pertenecen a la empresa podría transformarse en una batalla judicial. Agregó que en las 20 hectáreas que no son Santuario ya se encontraba aprobado un anteproyecto de loteo, el cual estaba ad portas de presentar el Estudio Ambiental.

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