Planta La Farfana

El 29 de octubre del 2003 el presidente Ricardo Lagos inauguró la planta de tratamiento de aguas servidas más grande y moderna de Latinoamérica: La Farfana, una obra de ingeniería impresionante, un complejo de 60 hectáreas donde se utilizaron 320 kilómetros de cañerías y otros 520 de cables eléctricos. La inversión fue de 350 millones de dólares en un proyecto que prometía limpiar el 50 por ciento de las aguas contaminadas que produce Santiago. Junto a El Trebal, la otra planta en funcionamiento, purificarían el 75 por ciento de los desechos líquidos, hasta alcanzar la totalidad de las aguas en el 2009 cuando entrara en funcionamiento la planta Los Nogales. Sin embargo, 45 días después de su puesta en funcionamiento, a principios del 2004, se produjo una falla en los digestores a causa de un error humano, lo que ocasionó que 90 mil toneladas de lodo no tratado se acumularan. Sólo un par de días después, el olor en las inmediaciones de La Farfana era insoportable. La sobrecarga de lodos en los digestores, sumado a la muerte de una parte considerable de las bacterias que se utilizan para descomponer material orgánico, provocó la emanación de hedores hacia las comunas de Pudahuel y Maipú. La pestilencia lo inundó todo y Aguas Andinas brilló por su ausencia. No informó oportunamente a las autoridades correspondientes y sólo luego de las quejas de los vecinos y la alarma pública ofreció una explicación. A la hora de fiscalizar, sin embargo, el problema evidenció la inexistencia de una normativa que regule los olores molestos, los que en nuestro país sólo están regulados para las plantas de celulosa.

Para los vecinos y organizaciones debería existir mayor preocupación por parte de las autoridades, ya que hay olores que pueden indicar la presencia en el aire de elementos dañinos para la salud. Vivir las veinticuatro horas del día sometidos a una fuerte fetidez, afecta la calidad de vida, provocando dolores de cabeza, náuseas, vómitos y problemas nasales. A los malestares físicos, se suma el desánimo, la mala disposición y la vergüenza que sienten las familias.

El alcalde Johnny Carrasco que vive en la comuna sintió directamente la pestilencia. Contó que los vientos traían un hedor insoportable desde Maipú, comuna donde está emplazada La Farfana. Aseguró que el mal olor afectó también a las comunas de Lo Prado, Cerro Navia, Maipú y Lampa, y le extraña que no hayan realizado acción alguna en contra de la empresa. Junto con los vecinos denunciaron la situación; tomaron contacto con la Conama, el Sesma, la Superintendencia de Servicios Sanitarios y fueron a La Farfana para exigir una respuesta. Respecto del accionar de Aguas Andinas en la emergencia, Carrasco insistió que sin organización los vecinos no hubiesen logrado nada. Cuando comenzaron los malos olores y personal del municipio constató que provenían de La Farfana, la empresa lo negó. Pasaron quince días antes que reconocieran la falla y se comprometieran a solucionarla.

Luego del reclamo de los vecinos, la empresa se comprometió a suspender por un tiempo el pago del tratamiento de aguas a sus 1,2 millones de clientes, pero la medida no fue considerada suficiente para los pobladores y, en diciembre de 2004, más de 300 familias residentes en cuatro villas del sector poniente de Santiago presentan una millonaria demanda contra la empresa Aguas Andinas, controlada por un consorcio hispano-francés, a causa de los hedores provenientes de la planta de tratamiento de aguas residuales La Farfana. La demanda, según precisaron fuentes judiciales, es patrocinada por los abogados Adil Brkovic y Fabiola Letelier y exige a Aguas Andinas una indemnización de 10 millones de pesos para cada una de las 306 familias que entablaron la acción judicial, lo que hace un total aproximado de 3.000 millones de pesos.

En abril del 2004 la Corema de la RM decidió sancionar a la Empresa Aguas Andinas con 500 UTM (el doble del máximo estipulado por la ley en ese entonces), por la emanación de malos olores provenientes de la Planta de Tratamientos de Aguas Servidas La Farfana. La multa se aplicó por no dar aviso inmediato a las autoridades ambientales -tal como lo establece la Resolución de Calificación Ambiental- de los impactos no previstos, asociados al manejo de lodos no digeridos de la planta. La autoridad ambiental, además, obligó a Aguas Andinas a buscar una solución distinta para el tratamiento de los lodos. Para esto Aguas Andinas presentó un EIA Manejo de Lodos, en la planta de tratamientos de aguas servidas "La Farfana" que consiste en el traslado y depósito de los lodos de la Farfana al relleno sanitario Loma Los Colorados de KDM en TilTil. A esta solución se oponen los vecinos y organizaciones de las villas y comunas afectadas. No obstante, en la sesión del 23 de Febrero de 2006, la COREMA de la RM aprueba el proyecto. Los principales perjudicados con esta solución resultan ser los vecinos de Pudahuel, quienes deben soportar el hedor que significa trasladar 90 mil toneladas de lodos desde la planta hacia el Relleno Sanitario KDM. El hedor afectó a los habitantes de las comunas de Pudahuel y Maipú, que sufrieron dolores de cabeza, náuseas y mareos, por casi un mes. Tanto el edil como los habitantes de la comuna exigen medidas concretas para el traslado de los lodos como el secado previo y el traslado rápido en vehículos cerrados, evitando el derrame de líquidos percolados dentro de la comuna, con el consiguiente daño ambiental.

En mayo del año 2009 el 18º Juzgado Civil resuelve en primera instancia el pago de 5 millones de pesos a cada una de las 497 familias afectadas. La empresa Aguas Andinas apelaría a la resolución, mientras las familias pedirán aún una mayor indemnización. Esto se resuelve en noviembre de 2010, donde en un fallo de la Corte Suprema se ratifica la multa por más de 37 millones de pesos, que sería un antecedente para la confirmación de la indemnización a las familias afectadas. Piensa que la capacidad de reacción y organización de los habitantes de Pudahuel fueron esenciales para lograr que Aguas Andinas fuera castigada con una multa y que la empresa, finalmente, accediera a descontar el pago de un mes por concepto de tratamiento de aguas servidas a los vecinos de Pudahuel. Cabe señalar, que la puesta en marcha de La Farfana aumentó 900 pesos, en promedio, las cuentas de agua potable en Santiago.

En octubre del 2011 la Corte de Apelaciones de Santiago condenó a Aguas Andina a pagar una indemnización total de $1.066.000.000 a los vecinos de Villa Alto Jahuel de Pudahuel, quienes se vieron afectados por las emanaciones tóxicas de la planta de aguas servidas la Farfana entre el 2003 y 2005. En fallo unánime, los ministros de la Octava Sala del tribunal de alzada determinaron que la empresa debe pagar $2.000.000 a cada uno de los 533 vecinos que demandaron a la empresa por los malos olores que emanaban de la planta.

La sentencia determina la responsabilidad de Aguas Andina por falta de servicio y actuar negligente en la operación de la planta de tratamiento de aguas servidas, lo que provocó una serie de episodios de emanaciones de malos olores. En primera instancia, el juez del Décimo Octavo Juzgado Civil de Santiago Ricardo Núñez había determinado un pago de $5.000.000 (cinco millones de pesos) para cada uno de los demandantes, monto que fue rebajado por el tribunal de alzada.

El 5 de abril de 2012 la Corte Suprema condenó a la sanitaria Aguas Andinas a pagar una indemnización total de $1.066.000.000 (mil sesenta y seis millones de pesos) a los pobladores de la Villa Alto Jahuel de Pudahuel, quienes fueron afectados por las emanaciones de la planta de aguas servidas La Farfana, entre 2003 y 2005. En un fallo unánime, los ministros de la Cuarta Sala del máximo tribunal Héctor Carreño, Rosa Egnem, Alfredo Pfeiffer y los abogados integrantes Ricardo Peralta y Alfredo Prieto, rechazaron los recursos de casación contra el fallo de la Corte de Apelaciones de Santiago que a su vez había confirmado el fallo del Décimo Octavo Juzgado Civil de Santiago. La sentencia definitiva determina que no pueden prosperar los recursos planteados por considerar que no hay causales legales de casación y ordena el pago de $5.000.000 para cada uno de los demandantes, monto que fue rebajado por el tribunal de alzada.

Saneamiento Ambiental

No


EIA

Aprobado

EIA

Aprobado