Central termoeléctrica Los Robles

El proyecto comprende la instalación de una Central Termoeléctrica a carbón de 750 MW. La cual se emplazará en el sector Faro Carranza, zona costera entre Constitución y Chanco, región del Maule. El abastecimiento del mineral provendrá de Australia, a través de un puerto que la misma empresa construirá. La inversión será de 1.300 millones de dólares.

En rechazo a la instalación de esta termoeléctrica la ciudadanía se organizó en el movimiento “Los Robles No”, desarrollando diversas actividades de sensibilización. Los detractores declaran que este tipo de centrales son altamente contaminantes para el medio ambiente y las personas, ya que emitirá toneladas de CO2, lo que afectaría la actual condición ambiental del territorio. Además, argumentan que se realizarán una serie de operaciones que no consideran el fuerte viento característico de la zona, pudiendo generar dispersión de material particulado.

Por otro lado, la descarga al mar del agua utilizada en el proceso también representa una preocupación, siendo éste superior a 2.100.000 metros cúbicos al día y se hará en condiciones de mayor temperatura. Asociado a esto, los pescadores locales plantean que las descargas y la lluvia ácida influirían en las especies marinas de la zona, afectando su actividad productiva.

En 2008 la Corema, aprueba por unanimidad el proyecto. Organizaciones de la zona piden anular la resolución ambiental, y para ello interponen diversos recursos de protección.

El 27 de noviembre de 2009 la Corte de Apelaciones del Maule rechaza los recursos de protección interpuestos por la aprobación de la central.

En octubre del 2010, tras detectar ilegalidades relacionadas con la ausencia del estudio que fija la calificación industrial, el Seremi de Salud del Maule, Osvaldo Palma, pidió la invalidación del permiso ambiental otorgado.

En abril de 2011 el intendente del Maule, Rodrigo Galilea, recibió de manos del diputado Roberto León (DC) y la senadora Ximena Rincón (DC) el informe evacuado por la Cámara de Diputados que deslegitima a la termoeléctrica Los Robles, comprometiéndose a enviarlo a la justicia para que ésta determine la validez del proceso que aprobó a la central térmica. La Corte de Apelaciones de Talca en septiembre de 2011 nuevamente rechazó el recurso presentado por parlamentarios de la zona y las organizaciones civiles para evitar la construcción de la central termoeléctrica Los Robles.

Las agrupaciones argumentaban que la central afectará la fuente laboral de los pescadores artesanales de la costa del Maule, la salud de los habitantes de los lugares aledaños y el turismo creciente en sus playas. El movimiento ciudadano “No a Los Robles”, ha llevado a cabo campañas desde el año 2007, destinadas a evitar lo que califican como un “desastre ecológico”, puesto que el proyecto termoeléctrico contribuiría a la destrucción de ecosistemas, como el de la Laguna Reloca, donde habita una gran diversidad de flora y fauna.

En febrero del año 2015, la organización Oceana pidió caducar el permiso ambiental para el proyecto, ya que han pasado más de cinco años desde que su calificación ambiental fue otorgada, sin que haya dado comienzo a la ejecución del proyecto. Alex Muñoz, Director Ejecutivo, señaló que las termoeléctricas a carbón generan resistencias en la ciudadanía por los impactos sociales y ambientales, por lo que es muy factible que las energías renovables vayan reemplazando de forma progresiva el uso del carbón, lo que además acortaría los plazos de aprobación y construcción de las iniciativas al generar mayor aceptación en la ciudadanía.

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Aprobado

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